Teniendo en cuenta que aquí amanece a las cinco y media de la mañana, levantándonos cuatro horas más tarde de la salida del sol no puede decirse que hayamos madrugado mucho.
Hemos empezado el día con calma con ganas de visitar el famoso Coliseo, el anfiteatro más bello del mundo romano, y sus alrededores. Nos hemos dirigido hasta allí con uno de los autobuses que pasaban por via di Torre Argentina y en cuatro paradas ya estábamos delante. Sunflower ha disfrutado muchísimo corriendo y saltando por las piedras que hay esparcidas por alrededor, donde los turistas también aprovechan para descansar un poco.
El Coliseo es majestuoso a pesar de ser un símbolo de entretenimiento bastante sórdido. No por nada solo con su inauguración en el año 80, Tito organizó 100 días de juegos que costaron la vida a cerca de veinte mil personas y nueve mil animales (según el folleto de turismo italiano, ¡qué barbaridad!)
¿Te gusta lo que lees?
Imagina lo que haría mi voz.
Revelaciones
33 audios de Alquimia interior, completamente gratis.
SÍ, QUIERO MIS REVELACIONES →En nuestro paseo matutino hemos llegado hasta el Arco de Constantino donde hemos hecho una paradita para que F. hiciese uno de sus sketches y Sunflower jugara con las palomas, cómo le gusta espantarlas. Hasta hemos encontrado una simpática lagartija para jugar, o bueno, lo que sea…
Siguiendo el paseo bordeando el coliseo, todo lleno de puestos y quioscos para los turistas, algunos muy apetecibles como éste de fruta, hemos llegado hasta el Altar de la Patria (Il Vittoriano).
Las estatuas que lo guardan son algunas muy interesantes, como este beso tan apasionado.
Hemos subido con el carrito hasta el segundo piso. Pobre F. se ha dejado el lomo por las escaleras.
Teníamos intención de subir con el ascensor hasta el mirador de arriba, pero entre que había una cola enorme y que lo hemos encontrado excesivo (7€ por persona), hemos acabado bordeando la cafetería y bajando hasta la plaza del Campidoglio, donde hay unas vistas muy chulas y hasta la pequeña figura de Rómulo y Remo amamantados por la loba.
¿Te gusta lo que lees?
Imagina lo que haría mi voz.
Revelaciones
33 audios de Alquimia interior, completamente gratis.
SÍ, QUIERO MIS REVELACIONES →Como ya teníamos ganas de comer nos hemos parado, un poco más abajo, en un restaurante de menú que nos ha hecho buena pinta para comer pasta y pizza. Menú 10€.
Ya con energías repuestas, hemos decidido volver a casa de pie, pero parándonos antes en la famosa librería La Feltrinelli, una de mis debilidades. Hemos estado allí un buen rato, eligiendo cuentos para Sunflower y nuestros sobrinitos, haciendo dibujos en la zona infantil, y buscando un libro de amor en italiano. Al final he encontrado uno perfecto, con muchos autores italianos.
A la vuelta a casa nos ha pillado un superchaparrón de verano, de esos de gotas gordas, y hemos llegado a casa empapados, ni el pequeño paraguas que llevábamos nos ha salvado de mojarnos.
Una vez en casa, secos, descansados y cenados, hemos bajado a dar nuestro ya ritual paseo nocturno, puesto que el tiempo parecía que daba una tregua. Esta vez hemos llegado hasta la Fontana di Trevi, que teníamos ganas de ver con menos gente. El tema de las obras nos ha fastidiado bastante, porque apenas se ve nada, pero bueno, para que los turistas no pierdan la ilusión han instalado esta pseudofuente, o bañera mejor dicho, con un ¡póster! En fin, habrá que volver dentro de dieciséis meses que es cuando piensan acabar con las obras…
Y a casa ¡a dormir!
Mañana si hace buen tiempo iremos a hacer un picnic y al zoo de Villa Borghese. ¡Seguimos con la aventura!
Mientras me quede algo por hacer, no habré hecho nada. – Julio César












